Una mujer enfundada en un simil cat suit fucsia atravesó la vereda repleta de mesas. Portaba actitud, no así un buen andar. Su fláxido trasero, sostenido por una "tanga" negra se balanceaba. Claramente era visible su prenda interior, claramente el contraste de colores entre el negro y el fucsia no le importó a la hora de vestirse para salir. Todos giraron sus cabezas al verla pasar, unos pocos rieron y unos tantos sintieron vergüenza ajena, gaby expresó su admiración y le brindó su respeto. Había un hombre, un hombre pequeño cuya camisa de mangas cortas no permitía que sus codos conocieran la luz. El hombre hablaba, mientras degustaba las delicias del lugar, el hombre seguía hablando y una mujer simulaba escucharlo. Ella solo bebía un jugo tropical, él solo hablaba pensando el modo más sutil de acercarse. Ella solo lo miraba, pensando cómo escapar de esa triste y patética situación del conocimiento vía chat. Gaby intentó escuchar parte de la conversación pero no pudo, el solo imaginarla ya convertía la situación en un cuadro cómico de humor intelectual. La conversación se desvió. Hay conversación si el otro no escucha?
mercoledì, dicembre 08, 2004
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