Siempre que visité algún país ajeno lo primero que me llamó la atención fue la publicidad callejera, como parte de un folclore tan cotidiano para unos y tan desconocido y novedoso para mi.
Duramente mi primer noche en mi nueva casa lo primero que me llamó la atención es como sería justamente la noche. Sus ruidos vecinos, su silencio, su oscuridad. Estoy contenta porque la experiencia resultó positiva, y estoy ansiosa por seguir conociendo el país pero todo no se puede hacer en el primer día.
Un nuevo espacio ante mi, hoy un poco más habitado que ayer, mañana otro poco más.. y así. Cada ambiente soy yo. Está bueno eso, soy responsable y todo todo me huele a crecer. Uff eso sí hay q cortar el gas todas las noches... pero eso no cambia.
Es lindo viajar, se torna extraño cuando el tiempo es ilimitado y no hay fecha de regreso, se convierte en otra experiencia. Vos viajás, el viaja a veces, ella poco ultimamente. Yo duermo poco la noche anterior a subirme a un avión, pero ayer dormí bien y hoy amanecí contenta.
mercoledì, marzo 21, 2007
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2 commenti:
oh merci.. q lindo. yo la primer noche q estuve en j.alvarez me despertè por unos ruidos y recorrì la casa con un tramontina en la mano. luego tuve un martillo y una aguja de tejer abajo del colchòn. se llama paranoia.
que linda casita tenes,
hablando de gas me tiré un pedito sin olor.
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